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Francisco Urquizo

Francisco Urquizo

 

Cónyuges Fauno

abstracto

Primer abstracto

 

abstracto

Ahora somos tres

abstracto

Frustración

surrealismo

 

 

Frustración conceptual

surrealismo

 

 

El ave

surrealismo

 

 

Filiación Uno

nueva figuración

 

 

Figura en movimiento

nueva figuración

 

 

S7T9

arte digital

 

 

S7T9

arte digital

 

C U R R I C U L U M

FRANCISCO URQUIZO CUESTA, nace en la Ciudad de Ambato - Ecuador el año de 1.950

AUTODIDACTA

EXPOSICIONES REALIZADAS

COLECTIVAS:

1.965.- Colegio Juan León Mera. Ambato - Ecuador.
1.969.- Universidad Técnica. Ambato Ecuador.
1.979.- Salón Nacional de Pintura Luis A. Martínez. Ambato - Ecuador.
1.979.- C.E.P.A. (Centro de Estudios de Profesionales del Arte).Miami - Estados Unidos.
1.980.- C.E.P.A. Miami - Estados Unidos.
1.980.- Agrupación Cultural Las Peñas Salinas Ecuador.
1.980.- Salón Nacional de Pintura. Cuenca Ecuador.
1.980.- Agrupación Cultural Las Peñas. Guayaquil - Ecuador.
1.980.- Salón Nacional Salón de Julio. Guayaquil - Ecuador.
1.980.- Instituto Centroamericano de Cultura Guayaquil- Ecuador.
1.980.- Salón de Octubre. Casa de la Cultura Ecuatoriana. Guayaquil - Ecuador.
1.981.- Salón Nacional de Pintura Luis A. Martínez. Ambato - Ecuador.
1.981.- Salón Nacional de Pintura. Cuenca Ecuador.
1.981.- C.E.P.A. Miami - Estados Unidos.
1.981.- Galería Altamira. Quito - Ecuador.
1.981.- Quinta Bienal de Valparaíso. Chile.
1.983.- Salón Nacional de Pintura Luis A. Martínez. Ambato - Ecuador.
1.987.- Salón de Octubre. Casa de la Cultura Guayaquil - Ecuador.
1.990.- Novena Bienal de Valparaíso. Chile.
1.990.- Salón Latinoamericano de la PAZ. Buenos Aires - Argentina.
1.994.- Salón de Octubre. Casa de la Cultura Ecuatoriana. Guayaquil - Ecuador
.

INDIVIDUALES:

1.980.- Casa de la Cultura Ecuatoriana Núcleo del Guayas. Guayaquil - Ecuador.
1.980.- Club de Leones Guayaquil Central. Guayaquil - Ecuador.
1.980.- Universidad Católica Santiago de Guayaquil. Guayaquil - Ecuador.
1.980.- Salón de Honor del Museo Municipal. Guayaquil - Ecuador.
1.982.- Museo Guayasamin. Quito - Ecuador.
1.983.- Salón de Exposiciones del Colegio de Arquitectos. Quito - Ecuador.
1.983.- Salón de Exposiciones del Consejo Provincial de Tungurahua. Ambato - Ecuador.
1.988.- Galería de Arte ¨Filanbanco¨. Guayaquil Ecuador.
1.989.- Núcleo de Ejecutivos del Guayas. Guayaquil - Ecuador.
1.991.- Sede del Convenio Andrés Bello. Lima - Perú.
1.994.- Salón de Arte Moderno. Asociación de Artistas Plásticos de Génova. Italia.
1.995.- Salón Manuel Rendon. Casa de la Cultura del Guayas. Guayaquil - Ecuador.
1.996.- Alianza Francesa. Guayaquil - Ecuador.
2.000.- Casa de la Cultura Ecuatoriana núcleo del Tungurahua.
2.000.- Café Arte Bopan. Guayaquil – Ecuador.
2.000.- Casa de la Cultura Ecuatoriana, Guayaquil.
2.002.- Casa de la Cultura Ecuaroriana Núcleo del Guayas

DISTINCIONES:

- Primer Premio Nacional de Pintura. A.C.U.R.
- Primera Mención de Honor Salón de Octubre.
Casa de la Cultura Ecuatoriana.
- Seleccionado por Ecuador a la Quinta Bienal
para la Quinta Bienal de Valparaíso. Chile.
- Invitado por la M. I. Municipalidad de
Valparaíso para la Novena Bienal de esa
Ciudad. Valparaíso - Chile.
- Invitado por el Gobierno del Perú a la
celebración del Centenario del Convenio
Andrés Bello.

Su obra se encuentra en Museos y Colecciones particulares en Ecuador, Colombia, Perú, Venezuela, Estados Unidos, España, Italia.


C R I T I C A S.

FRANCISCO URQUIZO puede llamarse con derecho el pintor de la serenidad, de los grandes y tranquilos planos cubiertos de figuras estilizadas, limpias, que sugieren imágenes de un sueño feliz.
Sus colores delicados que parecen de acuarela (amarillos, celestes, verdes pálidos...) se acoplan perfectamente a los motivos trabajados con paciencia de santero. Todos los cuadros giran sobre el tema de palomas que vuelas en espacios infinitos, desplegando, extendiendo, contrayendo sus alas en ritmos que sugieren a veces la fuerza y el vértigo, y en otras la debilidad extrema.
Pese a que toda su obra tiene el mismo tema de paisajes de mar, rocas desmesuradas, ambientes casi surrealistas, y que todas las aves sueltas en ese tranquilo pero a la vez alucinante paisaje son la misma paloma, todos los cuadros tienen sus propios universos. Dan testimonio de un laborar tenso e intenso para sacas la integridad del mensaje a los elementos plásticos escogidos. Para extraer de esas casi geometrizaciones de los pájaros el total que pueden entregar.
A la manera de pintores como MANUEL RENDÓN, con sus piezas abstracto-figurativas, de OSWALDO GUAYASAMIN, con sus indios y de TABARA, con sus ¨pata-patas¨, URQUIZO insiste en el tema, desbordándolo casi, pero sin agotar su joven paleta cuya destreza mayor está en el dibujo. En este campo encuentro parentesco con uno de los mayores dibujantes contemporáneos SALVADOR DALI. Esto, naturalmente, guardando las naturales diferencias entre el joven que comienza y el maestro Español.
RAFAEL DIAZ YCAZA.


Vamos a volar en un mundo diferente a través de la pintura de un visionario, URQUIZO.
El todo y la Nada a la vez. Estas manifestaciones vitales que se transforman en señales a través de un lienzo, son fuerzas que se mueven a nosotros y hacia el cosmos.
Veo allí un mundo, un mundo de ilusión, paz, dicha y placer desbordante, un mundo de energía, de energía tan profunda como lo son las dos fuerzas que se unen es ese máximo instante... veo allí la actividad de la vida en movimiento, en acción, en la acción del amor. Veo allí la vida, profunda, abundante y eterna, estrepitosamente impactante a la vez que sórdida, personal y universal...
El ver los cuadros de URQUIZO me impresionan para sentir que. Ahí están, los pensamientos, ahora, entre los nuestros, los suyos, los tuyos, los vuestros, aquellos que son y no son... un cambio, una innovación, una exaltación de profecía, de autentica revelación del infinito del hombre actual.
En esta sociedad que, indudablemente vive la transformación politico-económica-vibracional-espiritual que los grandes Maestros quieren producir, necesariamente hemos de sentir, aún a costa de bajas vibraciones que... TU ERES LA MAS ALTA VIBRACIÓN DEL UNIVERSO... y es lo que URQUIZO parece decirnos en su pintura.
La pintura de URQUIZO por ultimo plasma la energía, ENERGÍA ¨bio-eléctrico-celular-corporal-universal-total y, o HIPER-HUMANA... eso es simplemente URQUIZO... ES... observa y ve TÚ, al ver... observar, vivir esos mundos, con toda la gama de sensaciones eternas, sin tiempo...

DR. GONZALO GUEVARA.


La observación de la pintura de URQUIZO hace que la mente deje tras de sí los conceptos de tiempo y de espacio, que encuentre en el color y en la forma plasmados en sus óleos el camino que conduce a la espiritualidad del alma.
Desde siempre la humanidad ha tenido frente a si la decisión de enramares hacia Dios, y desde GIBRAL KHALIL GIBRAN con sus poemas, a Juan Salvador Gaviota de RICHARD BACH hemos leído lo filosófico de la vida y el anhelo de la libertad. Más, he aquí que ahora nos enfrentamos a pinturas, espejos ante los cuales nuestra conciencia, reflejándose, juzga por si misma sobre la eterna pregunta... Quien soy y contestándonos entendamos por siempre la unidad Dios-hombre-naturaleza.
Bravo por el pintor que elevando su espíritu hacia la eternidad ha hecho nacer de su alma un nuevo mensaje de Dios a la humanidad. Estoy seguro que URQUIZO al pintar sus obras, no pensó solo como hombre, sino que se convirtió en el vehículo que condujo una sensación sublime de armonía universal produciendo en nuestros pensamientos la idea que existimos desde siempre y Dios es nuestro triunfo final.

Dr. CARLOS URQUIZO C.


La pintura de FRANCISCO URQUIZO nos habla de un pintor que ha sabido concebir, planificar y concluir sobre el lienzo. Que ha construido sus cuadros con sumo cuidado y atención, que se trazó un camino y lo cubrió sin apartarse ni un solo instante del mismo. Claro, tonto en el fondo como en la forma, pues, su larga serie señala siempre los mismos personajes ( uno ) y lugares, el mismo ambiente, visto, eso si, desde diversos ángulos ( aunque bastante semejantes ), desde diversas gamas ( que tampoco contrastan mucho ). Es una dura prueba la que se ha impuesto URQUIZO , ya que debe enfrentar al publico y a la critica con una muestra que, para algunos puede ser repetida y monótona, pero que, a nuestro entender, no lo es, debido a que el pintor ha sabido dotarla de un sentimiento de eternidad, de un eco lejano y perdido, que n os allega a cada caso , de una soledad triste que termina por envolvernos.
Hay pulcritud en URQUIZO , un afán por el orden y el equilibrio. Sus pinturas traducen los volúmenes , pero estos no salen del cuadro , quedan allí, en poca cantidad , armando la COMPOSICIÓN , unos peñascos un mar un horizonte , una paloma desmesurada ( o gaviota si se quiere , la verdad pensamos en JUAN SALVADOR GAVIOTA , la obra de RICHARD BACH, cuando entramos en la sala donde se exhiben los trabajos de URQUIZO ), única protagonista en distintos vuelos y actitudes , de esa escenografía algo detenida y helada , mas como anotamos, con murmullos que acogen y hablan.
Poco color en URQUIZO, se mide con el, lo diluye y no lo pone a combatir o a modelar, un dibujo esquemático, pero que cobra bríos por momentos, cuando trata a su ave se convierte, a través de tantas tomas, en nuestro amigo solitario del aire, de esas rocas, de ese paisaje marino que cambia lentamente, a cada rato, de matiz. Por lo demás, URQUIZO surge como un pintor joven que trabaja con severidad y cautela, que carga vida por dentro, que, cuando pinta lo hace con honestidad y precaución.
LUIS MARTINEZ MORENO.



FRANCISCO URQUIZO es un Pintor de grandes emotividades plásticas, su imponderable dedicación a su quehacer artístico, lo ha colocado como un verdadero valor en el ámbito cultural, no solo de su Patria el Ecuador, sino también en muchos países del resto del mundo.
Sus creaciones, logro de delicados sentidos sensoriales, buscan afanosamente en sus aves espaciales, una ternura infinita de su poderoso Don creativo, expresando en ello todo un símbolo, donde el hombre busca en el vuelo su inquietud y sus afanes.
El surrealismo tiene una profunda ternura, no es raro pues, que sus aves la brinden la satisfacción de transportarse por latitudes elevadas en el marco sutil de su creación.
En su mundo cautivante, nos muestra toda la esfera de su imaginación, con toda su fuerza emotiva, aplicando su propia geometría espacial, donde duerme su mística de artista soñador y humanista.
ROMULO PINO.



Para mi, todas las estaciones del año son buenas. Lo importante es deambular por esos rincones que nos ofrece la naturaleza, pero que aveces esconde ese manantial de belleza en algún rincón extraño o lo presenta a primera vista al excursionista ufanado de la naturaleza.
Esta misma sensación siento cuando arribo a las estaciones del arte, cualesquiera que sea este. Ayer nomás, me quedé estacionado entre las plumas de las aves ondulantes que parecen no mirar las angulosidades de los contragolpes visuales que nos ofrece FRANCISCO URQUIZO en cada uno de sus cuadros. Las figuras piruetadas plácidamente me han parecido asexuadas como ciertos dioses de algunos plásticos, pero que en realidad son profundamente sexuales, ingenuos, como sueños de niño, queriendo despertar en la realidad de un sueño.
Muchas veces creo que no hay que pisar muy firme para concretar la realidad. Frente a la obra de URQUIZO, mejor me ha parecido sublimizarme en el aire para volar voluptuosamente en danza tranquila de silencio sobre los óvalos blancos para pespuntear el engendro cóncavo de un nueva ave desplegada que inicia su danza inverosímil de blancura en medio de colores matizados magistralmente.
A esta estación de colores, líneas y formas descubiertas a nuestros ojos, nos parece como si la primavera ha llegado desconocida luego de varios calendarios. La muestra, realmente nueva, imaginativa, llena de mares emocionales que se vierten en sueños de un despertar medio angustioso.
FRANCISCO confesó, Soy el primer espectador de mis cuadros...¨. Es decir, quiere retomar la realidad de un pasado escondido, todavía no descubierto en su totalidad, pero que está cifrado en molduras suaves como si fueran el bien, contraponiéndose a los trazos duros de rocas como si fueran el mal, pero en un mundo en donde el uno y el otro cohabitan sin verse ni sentirse, en un mismo tiempo y lugar.
Ese contragolpe visual excepcional, se convierte en mi, como un coito interrumpido.
WILSON OLIVO.


Visto desde ²afuera², el Arte tiene facetas fascinantes para el observador imparcial, libre de conocimientos relativos que condicionen su apreciación. Por otra parte, el experto o el critico basa su observación a través de canales técnicos y especializados en un idioma dirigido a una minoría conocedora y... que suele sonar fría o apenas inteligible para el publico profano. No es esto lo que intento, Quiero, mas bien, transmitir mi percepción a priori, dejando fluir mis emociones y acallar mi raciocinio, si esto es alguna vez posible.
El Artista deja que su acto creativo fluya en la misma forma, acallando su mente y abriendo las puerta de la percepción e intuición; abandonando los grilletes de su control consciente y lógico y dejando que su profundo inconsciente dirija su mano, busca la línea, escoja el color y plasme en la obra creada, el símbolo, riquisimo en contenidos, liberado de su prisión de su raciocinio lineal como un pájaro de su jaula. Nuestro mundo consciente y objetivo es un acumulo de informaciones, enseñanzas convencionales, conceptos sancionados por la costumbre y la repetición y opiniones impresas en la mente desde la cuna. A través de ellos vemos la vida, nos constituimos en seres individuales y únicos; juzgamos, o mas propiamente, prejuzgamos nuestros actos y los ajenos, los otros seres humanos, sus costumbres y culturas y mas que nada, reenforzamos nuestras diferencias; dividimos nuestra consciencia en una dualidad irreconciliable que crea la noción de lo bueno y lo malo, lo divino y lo demoniaco, el sujeto y el objeto, el ego y el resto de la creación manifestada. Es a través de esta construcción que la mente ha estratificado un mundo ilusorio y que aceptamos como nuestra única realidad y donde el hombre ha encontrado su mas grande tragedia, su alienación cósmica, consagrada por todos los credos, sellada en su clave genética, perpetuada en todas las culturas, hecha carne en todas las historias y todos los pasados, repetida y comprobada en todos los actos de crueldad, de codicia y de locura y en todos los infringimientos contra si mismo, su especie y su mundo y que muchicimas veces hemos dado en llamar evolución y progreso.
Sin embargo, aquello que no es adecuado para el consumo de lo racional; lo monstruoso que rechazan todos los eufemismos; lo misterioso que nuestra orgullosa racionalidad evita y desconoce; aun lo animal y lo vegetal que palpita y circula en nosotros junto a lo divino y lo demoniaco, lo ilógico que burla nuestras leyes naturales no encontraran el camino franco a nuestra consciencia objetiva aunque luchen en los laberintos y cavernas de la psiquis para emerger a la luz de lo familiar y conocido. Muchas veces lo hacemos, sin embargo, bajo la forma clandestina y ominosa del terror, la neurosis, los sueños, las visiones del místico, las alucinaciones del shaman, los distintos infiernos colectivos, pero también del arte, la belleza y todos los intentos humanos para comprender su verdad interior y trascender su animalidad física.
Existen básicamente dos formas opuestas de comprender la realidad en que vivimos. Una de ellas es la lógica y lineal de nuestro raciocinio, ligada al espacio y a la temporalidad, verbal y analítica; obedece a la causalidad de nuestras leyes y puede ser aprendida y manipulada por el lenguaje. La otra es la intuitiva y global, inmediata y total; independiente del tiempo/espacio y de las relaciones de causalidad; no necesita ni puede ser expresada por el lenguaje verbal sino, comunicada y desciende sobre la consciencia como iluminación. Mientras la primera forma asegura nuestra supervivencia material y es el medio natural de la experiencia, el aprendizaje y la ciencia, la segunda es la via de la trascendencia mística y del arte.
El objeto del arte es así mas elevado y mas noble que cualquier proposición estética. El arte es superior a la ciencia, nos dirá Schopenhauer, porque esta procede de la lenta acumulación del conocimiento, mientras aquel alcanza su fin inmediatamente por la intuición; la ciencia puede bastarse con el talento pero el arte necesita del genio. El arte alivia los infortunios de la vida cuando nos nuestra lo eterno y universal sobre lo transitorio y lo individual. Dota de belleza al objeto desprovisto de ella y aun el sufrimiento humano, visto desde la perspectiva del arte, participa de lo sublime. Al decir de Spinoza: ²en cuanto la mente ve las cosas en su aspecto eterno, participa de la eternidad². Cuan cierto!.
El artista refleja la necesidad colectiva, no declarada y probablemente desconocida por comprender lo ininteligible y que le acomete en cada época y en cada lugar. Es el oráculo de su sociedad porque desentraña la verdad inefable, el misterio minucioso y lleva la esperanza. El verdadero artista es el juez de su tiempo y la medida de lo humano, en su gloria o su derrota y así lo entendemos en una TERDERA SINFONIA de Beethoven o en los CAPRICHOS de GOYA. Como el Hermes psicopompo que lleva las almas a su ultimo destino, es el mensajero de los dioses, el intermediario de nuestras cavernas subterráneas del inconsciente, el embajador de lo desconocido, temido o anhelado.
Cuando una obra de arte cumple estos requisitos es verdadera y bella, en estricto sentido platónico. Cuando el observador establece contacto con el artista a través de la creación de este, corre un flujo que mana de los manantiales inconscientes de artista y observador y se tocan en la obra de arte. Cuando un lienzo, una poesía o una sonata agitan las aguas profundas de la emoción, nos comunicas algo, nos bañan en un entendimiento instantáneo y completo. Entonces, aun sin saberlo, hemos ²comprendido². Si esta reacción catalítica nos ha ocurrido, se habrán satisfecho las leyes de la estética pero no ha surgido la magia.
Por todas estas razones expuestas, como dije, no podría yo opinar sobre el arte de FRANCISCO URQUIZO como un critico, que no lo soy, sino como un observador sorprendido, que si admito serlo. Y tan sorprendido como el Maestro Guayasamin que vio una muestra de la obra una veintena de años atrás y comento: ²... es la pintura mas nueva que he visto...², cuando FRANCISCO URQUIZO, a la sazón montaba una planta procesadora de soja y pintaba en sus ratos de ocio, dejando poco a poco que el arista tome posesión absoluta de su vida, con la extinción del empresario. En el campo del arte, FRANCISCO URQUIZO es un autodidacta. Su pintura emerge de un inconsciente insurrecto y tiene que ver muy perentoriamente con su técnica. Su técnica es depurada, quiero decir, no es lo central, lo principal. Cuando se sienta frente a un lienzo desnudo, como un universo no creado todavía, quizás soñado y ciertamente intuido, poco a poco la línea, el trazo, el color y el volumen van llenando el paisaje primigenio de la psiquis, las imágenes arquetípicas, las remembranzas atemporales de la vida de la materia. ¿Que otra cosa podrían ser estas figuras que anteceden a lo humano, que recién ensayan las nuevas formas futuras, que aun no han probado la separación y la individualidad y permanecen en el ocioso éxtasis edénico, preconsciencial y protohumano, fusionadas entre si en feliz continuidad ontológica, aquí madre e hijo quizás, allá una pareja de amantes anteriores al aprendizaje genético del pecado, o grupos aglutinados de fantasmas fetales previos al odio, ignorantes del deseo, indiferentes a la evolución, la supervivencia y la individualidad, mas viejo que la misma idea?.
Esta muestra de la obra de FRANCISCO URQUIZO es un ensayo riquícimo en psicoanálisis. Veo al artista sumergirse como un buzo en sus lagos oníricos, buscando al SER mas allá de sus formas biológicas; acercándose a su centro despojándose de las manifestaciones de lo ilusorio y lo temporal; explorando los paraísos placenteros de la humanidad. Sus figuras son descuidadamente placidas, en tranquila oligocromasia. En efecto, uno de sus lienzo nuestra un trío de humanoides, uno de ellos confinado dentro de duros trazos angulosos como en un ataúd y aprisionado en inquietante campo rojo, violento y perturbador expiando su karma en purgatorios sangrientos. Este cuadro es excepción del conjunto. El resto de sus criaturas descansan sin remordimientos ni memoria en los úteros etónicos de los lienzos, porque, cada cuadro limitado en su espacio físico, es una matriz, la hipóstasis de una matriz, donde crece, fermenta y sueña y espera un ser humano, como un homúnculo alquímico, quizás antes de ser, tal vez, después de haber sido. Las grandes cabezas natiformes no tienen rostro; sus existencias anteceden a la entrega de una personalidad que les arrancará de su nirvana primordial y les otorgará el raciocinio, la memoria, el ego, el instinto de lucha, de poder, posesión y sexo y les nutrirá con la savia del árbol del conocimiento. Una figura tiene rostro, un rostro inquietante y animalesco, pero es obra anterior.
Uno de los arquetipos más intensos son los seres alados en la simbología de lo espiritual. Los ángeles son alados, al igual que los demonios, su versión oscura y antipódica y los encontramos en profusión en Chagal y Hyeronimus Bosch. FRANCISCO URQUIZO pinta pájaros también con el mismo significado. Pájaros que emergen de la roca, como el espíritu que nace de la materia bruta, espíritus Mercuriales de la alquimia; pájaros entremezclados con vagas formas humanas, como esporas de alma. Hay un pájaro que vuela de derecha a izquierda, de diestro a siniestro, de la consciencia al inconsciente, en la búsqueda del oscuro origen embrionario en la forma de sus huevos amontonados, uno de ellos roto, en hermoso detalle artístico como lo pintaría un Giorgio de Chirico.
Más aún, el viaje continúa. La exploración regresiva nos deja intuir regiones donde la consciencia se disuelve en imágenes arcaicas y primitivas, y abandona la ilusión de lo humano. El arte abstracto de FRANCISCO URQUIZO no es sino una estación más avanzada de su retrogradación psíquica. Así veo yo las figuras centrales, monolíticas y masivas de inevitable materialidad. ¿No son éstos, acaso, los dólmenes ritualisticos de un paleolítico interior, preguntas talladas en la piedra intima?. Los suaves verdes pasteles se concretizan en tonos obscuros y ciclópeos; las superficies planas adquieren volumen, profundidad y textura; la promesa de lo biológico, animal y humano se refugia en el mineral concreto, totémico y megalítico donde la vida y la consciencia se resuelven en el carbono elemental, donde los átomos de carbono son todos iguales, y donde una vez más, en círculos fatales surgirán con indiferente generosidad, la manzana, la mariposa, el mendigo y el santo.
Quizás algún día sepamos que el artista viajo más allá de la materia y que su consciencia está danzando con el quantum, donde la Nada es el Todo, y donde anida el ser. El último oximorón.
Dr. DANILO NUÑEZ.

El arte de URQUIZO experimenta una nueva estación conceptual y técnica ubicada en lo abstracto con sugerencias totémicas, o estructuras segmentadas en ínter - relaciones orgánicas, o composiciones delineadas en la simplicidad de lo primitivo con rica materia textual. Su propuesta nos remite a una lectura básica de los principios antagónicos, y de la paradoja infinita de lo que nace y muere a perpetuidad.
Su despropósito de la figuración que antes practicaba; la renuncia a la figura explícita para el tema, lo ha confirmado en el desafío de la trascendencia plástica, imponiéndose lenguajes metafóricos con elementales símbolos de profundidad existencial y espiritual. Improntas gráficas que nos remiten a la reminiscencia del arte rupestre y sus síntesis de expresión testimonial como anecdotario de sobrevivencia, como impresión simbólica de la poética de la cotidianidad.
Lenguaje elemental como la pieaja matemática de los Hai – Kai japoneses que resumen la idea poética en cortas líneas de trasunto vivencial y triunfo del espíritu sobre la materia.
Código impuesto con rigor expresivo de aquello que inicia una instancia y perece con eterna huella; código de subjetividades para representar el objetivo de nuestro paso por la tierra; proponiendo interpretaciones vitales y polémicas, verdades polivalentes que bordean el idioma de la magia, cual sutiles hexagramas, o arcanos de fuerza y ternura cual si se partiera una matriz de la tierra, para escuchar el primer alarido que nos anuncia que alguien ha nacido justo cuando otro mortal trasciende. Saludamos el don cromático de URQUIZO y nos acogemos con silencio a su mensaje que nos hace sentir felices, vivos...
HERNAN ZUÑIGA ALVAN.